sábado, 2 de julio de 2011

EL VALZ


UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño
Escuela de Artes Plásticas
(Claustro de Santa Maria de Gracia)

FORMAS MUSICALES DEL FOLCLOR MEXICANO
Nivelación en Licenciatura en Artes Escénicas
(Vals Mexicano)
Lidia Esperanza Brust Hernández.                     
                       
Fecha:2 de Julio de 2010.    


Disfrutemos visual y auditivamente de este inicio en el tema.


Me parece prudente iniciar de lo particular a lo general.
El vals (galicismo de valse) es un elegante baile musical a ritmo lento, originario del Tirol (Austria) por el siglo XII. El vals conquistó su rango de nobleza durante los años 1760 en Viena, y se expandió rápidamente por otros países. Algunos autores creen que el vals tuvo su origen en la volte, danza de baile en tres tiempos practicada durante el siglo XVI. La palabra vals nació en el siglo XVIII viene de "walzen" (girar en alemán), cuando el vals se introdujo en la ópera y en el ballet.
En su origen tenía un movimiento lento aunque, en la actualidad, se ha convertido en una danza de ritmo vivo y rápido. Su característica más significativa es que sus compases son de 3/4. En el compás del vals, el primer tiempo siempre es considerado como el tiempo fuerte (F), y los otros dos son débiles (d). Así, el patrón es "F, d, d". Al oír la palabra "vals", enseguida se relaciona con música clásica, pero lo cierto es que el vals sólo es una forma musical y puede estar en cualquier estilo, por ejemplo en forma de rancheras mexicanas, aunque el Swing siempre es el ritmo más usado (el cual es de 4/4, en patrón F, d, F, d). Frédéric Chopin, el gran compositor y pianista polaco, aportó una cantidad de excelentes valses para piano y, entre ellos, el vals más breve denominado Vals del Minuto. Los Strauss también destacaron como grandes compositores de valses, especialmente Johann Strauss (hijo). En Latinoamérica existen diversas variantes como el vals peruano, vals venezolano, el vals colombiano, el vals brasileño y el vals ecuatoriano con características que difieren de país a país.
Podemos decir con exactitud que tanto estos compositores como otros muchos, han llegado a formar una música que ha participado en el desarrollo artístico, tan importante para los humanos. Se conocen, por ejemplo, de Tchaikovsky piezas tan famosas como el Vals de El cascanueces, el Vals de La bella durmiente o el Vals de El lago de los cisnes, del mismo modo que habremos oído piezas de Strauss tales como Sangre Vienesa, el Vals de los Novios o el Vals del Emperador
Diferentes formas del vals
El vals vienés
Con este nombre se conoce la danza de pasos rápidos, en un tempo que comprende entre 110 y 180 intervalos por minuto. Existen también versiones lentas (tempo de 60 a 80) denominados vals inglés o boston.
En los concursos de baile, el vals vienés se atiene, en la actualidad, a dos formas:
  • el estilo internacional: las parejas de baile permanecen siempre enlazadas, lo que limita el número de figuras. Este estilo de danza es mucho más elegante que:
  • el estilo americano: baile mucho más libre, en este estilo la pareja puede separarse y efectuar figuras variadas.

En el estilo Ballroom internacional, en cambio, las 2 versiones de vals son más reguladas, en lo que se refiere a las velocidades. El vals vienés tiene 58 - 60 compases por minuto (174 - 180 intervalos por minuto), y el vals inglés 28 - 30 compases por minuto (84 - 90 intervalos por minuto).
El vals francés o valse musette
Danza popular típica de París, que surgió en los vals musette
El vals tango
Danza argentina que se baila en tres tiempos; a esta música se le llama también tango vals o vals criollo argentino.
El vals venezolano
De acuerdo con Luis Felipe Ramón y Rivera, existen dos corrientes en el vals venezolano: el de salón y el popular. En el vals de salón, el instrumento favorito para su ejecución es el piano. Se enfatiza en los nombres de Manuel Azpúrua, Manuel Guadalajara, Rafael Isaza, Rogelio Caraballo y Ramón Delgado Palacios en el inicio de este género en Venezuela, y se dedicaron a la composición de valses de dos partes. A partir de esto, el compositor Antonio Lauro tomó una importante literatura del vals para la guitarra.
El vals de tradición oral, o vals popular, utiliza para su ejecución los instrumentos típicos de cada región venezolana, siendo cultivado mayormente en los Andes y el la región centro-occidental de Venezuela. En la región andina, el violín y la bandola son instrumentos solistas, acompañados de la guitarra, triple y cuatro. En Lara se ejecuta con violín, mandolina, cuatro y guitarra.
La estructura musical característica de los valses populares consta de tres partes. Aún cuando muchos músicos firman sus composiciones con sus nombres, la mayoría han dejado sus creaciones en el anonimato.
En la tradición popular se pueden encontrar el vals en muchos bailes y manifestaciones folklóricas, como el joropo y el tamunangue, entre otros.
El vals peruano
Danza influenciada por los ritmos negros del Perú que se desarrolló a lo largo del siglo XX en la costa peruana, y en particular en la ciudad de Lima. Sus compositores e intérpretes más famosos fueron Felipe Pinglo Alva, Lucho de la Cuba, Arturo Cavero, Los Morochucos, Los embajadores Criollos, Los Troveros Criollos o Chabuca Granda, entre otros. Su auge fue en los años 40 y 50, representando entonces la mayor parte de la producción musical peruana.
Sus pasos son más cortos y más cadenciados que en el vals tradicional. Suele también ser más rápido.
Los valses criollos se inspiran de temas amorosos (Alma, Corazón y Vida, Idolatría), de la idiosincrasia limeña (La Flor de la Canela, Si Lima pudiera hablar, Romance en la Parada), de temas patrióticos (Y se llama Perú) y hasta deportivos (Perú Campeón).
Es hoy en día la expresión más variada del criollismo peruano.
Como género ha sido últimamente renovado por obras de fusión musical chill out, o por influencia del jazz.
El vals mexicano
Cuenta con dos grandes compositores del periodo del porfirismo en México:
  • Juventino Rosas: Sobre las olas (Over the waves; Uber den Wellen)
  • Enrique Mora: Vals Alejandra
  • Ricardo Castro: Capricho
  • Felipe Villanueva: Olimpica
  • Macedonio Alcalá: Dios nunca muere

Otras formas de valses
La música y la danza tradicionales comprenden, asimismo, otros valses más complejos que el vals de 3 tiempos, llamados valses asimétricos, en general de 5, 8 u 11 tiempos.
Los tiempos suplementarios, en el paso de vals, se bailan apoyándose, alternativamente, en cada una de las piernas permitiendo, así, una ligera elevación que acentúa los giros.
Orígenes y precursores del vals
El vals ha sido uno de los bailes predilectos para la humanidad, sufrió cambios a lo largo de su existencia y ha perdurado hasta nuestros días. Fue el bailable popular del siglo XIX, su origen se remonta a los siglos XII y XIII. Proviene de las danzas austro-germanas y de la Carmagnole Francesa.
Se inició en Viena con el baile llamado
Nachtanz. Las primeras melodías datan de 1770; en 1775 lo introdujeron en París pero transcurrió un periodo para que fuera popular. En la primera mitad del siglo XVIII no existen documentos que afirmen que el vals fuera una danza definida. El nombre de este baile deriva de la palabra alemana walzen, que a su vez se originó del latín volvere; se refiere al movimiento de rotación, debido a los giros que durante el baile realizan las parejas. Muchos valses se crearon en los suburbios de Viena donde sus habitantes escuchaban la música que interpretaban diferentes conjuntos musicales.
En América se inició una forma lenta del vals (1870) a la que se dio el nombre de vals "Boston", y que permitió a los bailarines introducir nuevas figuras y elementos que no eran posibles ejecutar con los valses rápidos. Otros estilos de vals surgen en Sudamérica, como el vals "Criollo" el cual se danza con golpes de tacón y zapateo. En Inglaterra se originó el vals "Inglés" o
English valtz (1910) el cual se ejecuta lentamente y en su momento adquirió rápidamente popularidad1. Lord Byron en Inglaterra calificó al vals de inmoral (1813) por la forma de ejecutarlo; posteriormente (1816) fue aceptado en ese país pero solo en algunos sectores. La escritora Celbart (1833) publicó el libro "Buena conducta", en el que recomendaba que solo lo bailaran mujeres casadas por los rápidos giros y la forma como se enlazan con la pareja, considerándose que el bailable no era apto para señoritas. A medida que transcurrió el tiempo se convirtió en un baile de salón, manteniéndose así hasta nuestros días.
Se puede decir que el vals es elegante, de ritmo vivo y rápido, siendo en Viena popularizado por los compositores Strauss, padre e hijo, a éste último se le denominó "El rey del vals"; le dieron su forma típica, seductora y llena de brío. Estas creaciones le permitieron alcanzar popularidad sin precedente en todo el mundo. El vals titulado "El Danubio Azul" de Johann Strauss hijo, fue considerado su obra cumbre (1867). En ese año se editaron más de un millón de ejemplares y todas las orquestas de Viena lo tocaron al paso del cortejo fúnebre del autor (1899).
Se unieron a este movimiento una pléyade de compositores como Johannes Brahms, Frederic Chopin, Piotr Illich Tchaikovsky y otros, este último incorporó el vals en algunos ballets como "El Lago de los Cisnes", "La Bella Durmiente" y "El Cascanueces".


El vals mexicano: Entre 1810 y 1815 el vals llegó a México adquiriendo rápidamente popularidad, sin embargo recibió críticas. Se le calificó de "pecaminoso y deshonesto" (1815) al describirlo así "para comenzar a bailar, el hombre toma a su compañera de la mano, esto ocurre con todas las parejas, comienzan a dar vueltas como locos y se van enlazando, de manera que la sala donde se ejecuta el enredo que forman, semeja una máquina parecida a los tornos que se usan para la manufactura de la seda y no sin propiedad y sí con sobrada malicia de quienes inventaron tal artificio, pues es una verdadera y bien concertada máquina, donde traman y urden el modo de engañar y corromper a jóvenes inocentes"... Tiempo después, el vals se convirtió en una danza popular y fue aceptado en las reuniones de familias con nivel socioeconómico alto. El baile "pecaminoso" se transformó en una refinada partitura musical. Cuenta con grandes compositores del periodo del porfirismo en México: Juventino Rosas: Sobre las olas (Over the waves; Uber den Wellen) Enrique Mora: Vals Alejandra. Ricardo Castro: Capricho. Felipe Villanueva: Olimpica. Macedonio Alcalá: Dios nunca muere
El vals, parte del folclor mestizo.

Comentario que realizo Gabriela Jiménez en El Universal
Lunes 01 de abril de 2002
Por ser un eslabón entre la música clásica y la popular, el vals se ha mantenido vigente entre los mexicanos desde su aparición ocurrida hace 150 años, por lo que puede considerarse parte de su folclor aunque a muchos les parezca aberrante.
Una reflexión del historiador Luis Rublúo al hablar de su más reciente libro El vals mexicano. Una disquisición folklorista , el primero que se realiza en nuestro país sobre este género musical y que el próximo 2 de abril se presenta en la Casa Universitaria del Libro.
Algunos etnógrafos consideran que el vals no es parte del folclor mexicano porque su origen "no es puro" y tiene influencia europea, sin embargo "el folclor no sólo son las creaciones inéditas de una cultura como piensan los especialistas, también hay un folclor criollo y mestizo. Nuestros valses, aunque escritos con los cánones europeos, son mexicanos porque aquí trascendieron", subrayó Rublúo.
En los años 20 el escritor Rubén M. Campos publicó el libro El folklore musical de las ciudades , donde ya consideraba al vals como "material folk", idea a la que se opuso rotundamente el célebre musicólogo y folclorista Jesús Romero, quien consideró "aberrante" tal catalogación.
Rublúo recordó las palabras de Manuel M. Ponce, quien llegó a decir que observó el "alma indígena en el vals mexicano", refiriéndose al trabajo de tres compositores de origen otomí: Felipe Villanueva, Juventino Rosas y Abundio Martínez.
Por su parte, Fernando Benítez, en su libro Los indios de México ?resultado de su visita a comunidades indígenas tarahumaras y tzotziles?, hizo hincapié en las bandas musicales de niños y jóvenes que no sabían español pero tocaban valses como "Dios nunca muere" y "Sobre las olas".
Rublúo consideró que el vals cumple con los requisitos necesarios para ser parte del folclor: antigüedad (algunos fueron escritos hace 150 años), composiciones anónimas (como "La Sandunga" y "La Llorona"), reconocimiento social, e incidencia en su reproducción (aún se escucha en centros y eventos sociales como la tradicional fiesta de 15 años).
Para el entrevistado, la polémica surge del concepto que se tiene de folclor que, a su consideración, podría reemplazarse con un sinónimo que él propone: "populosofía", la ciencia que trata del saber popular.
Pese a que los valses son interpretados en la mayoría de las veces con instrumentos europeos (violín, guitarra, bajo, piano), el entrevistado recalcó que tal situación no está reñida con la realidad popular: "no debemos pensar que el pueblo no busca el refinamiento en el arte".
Sobre lo anterior, el historiador consideró que el gusto y la vigencia del vals se debe a que la gente se ha acercado con este género a la música clásica y "ha roto el mito de que es imposible entenderla, y hasta presume de que lo hace".
Pese a que México cuenta con una gran producción de valses? Rublúo tienen en su acervo personal alrededor de 300 discos?, no existía una investigación especializada como su libro, sólo había algunos textos que trataban el tema de manera general: "Me importaba rescatar en la memoria histórica una tradición que por más de 150 años ha tenido México, y acentuar el gusto por este tipo de música que es una gran riqueza."
En otros países, como Argentina, Uruguay, Chile y Perú, ya se han escrito libros sobre sus valses porque los consideran parte de su folclor: "lo sorprendente es que en México a nadie le haya interesado en muchos años abordar esta materia, siendo un país tan productivo, pues en mi libro registro por lo menos 40 compositores con cerca de 100 ejemplos de composiciones".
Reconoció que un musicólogo pudo abordar mejor esta materia porque él como historiador sólo hizo una cala en el aspecto folclorista.
Ante esto, consideró que en cuestión de investigación hubo un descuido por parte de los especialistas, hecho en el que coincidieron el musicólogo Emmanuel Arias Luna y el comentarista Jacobo Moret, conocedor de la música vernácula: "Ojalá que los musicólogos e investigadores se interesen en el tema, porque sólo ha habido biografías de valsistas pero vistos como músicos", apuntó el entrevistado.
Este libro, cuya primera edición se compone de mil ejemplares, estuvo financiada por el propio autor, quien no pidió apoyo a instituciones culturales por temor a que le rechazaran el proyecto, o se lo cambiaran (aunque ya le ha publicado varios
El vals causó escándalo

Este género llegó a México en 1815, aunque no se sabe si sólo fue a través de composiciones europeas o porque ya existieran cultivadores de este género en nuestro país.  Lo que sí es un hecho es que en los primeros años del siglo XIX, una vez alcanzada la Independencia de México, se comenzaron a producir valses en México, siendo los primeros compositores Tomás León y Aniceto Ortega, este último creó el llamado "vals jarabe".
La llegada del vals a territorio mexicano (primero fue el vienés) fue difundido, sin quererlo, por el Tribunal del Santo Oficio, ya que ahí se denunciaron personas que comenzaron a bailar un género que iba en contra de la moral, porque a diferencia de los bailes tradicionales, ahora se bailaba por parejas, se tomaban de las manos y se abrazaban.
Los valses mexicanos también alcanzaron popularidad en el extranjero, ya que el entrevistado ha conocido bandas europeas que los tocan, y ha visto películas españolas y francesas donde los utilizan de fondo musical, destaca "Sobre las solas", de Juventino Rosas.
Otros de los compositores que más se escuchan fuera de México son Ricardo Castro, Felipe Villanueva y Abundo Martínez.
Luis Rublúo cree que los valses europeos no han desplazado a los mexicanos, y aunque persisten los tradicionales como el "Danubio azul" de Strauss y piezas de Chopin, no dejarán de escucharse los nuestros. "Podremos olvidar los nombres de los autores pero no el vals, o podríamos confundirnos con el nombre de una pieza pero sí podemos asegurar que lo hemos escuchado", finalizó.
El vals mexicano será presentado por Olga Judith Chávez de Rublúo (prologuista) y Silvia García de Alba y Jacobo Moret (conocedores de la música vernácula), el 2 de abril a las 19 horas en la Casa Universitaria del Libro (Orizaba y Puebla, Roma).
Bibliografía:
Bottomer, Paul, Waltz, Susaeta Ediciones, 1999.
http://www.organizacionessociales.segob.gob.mx/Revista_Enlace/el_vals.html
El vals mexicano enfocado en la danza.
Al escuchar estas hermosas canciones entran en m y me mueven, sobre todo cuando son interpretadas por sinfónicas, dentro de mi existe un alma de bailarina de ballet bailando libremente al son de los vals, es poético, apasionado, ahora entiendo e porque en su momento fue prohibida, imagínense en la antigüedad con esta música  tomados de las manos y abrazados, romances apasionados en la escena.
En especial con la que conecto es con la de Dios nunca muere de Macedonio Alcalá  compositor mexicano, cuenta con acentos, integraciones musicales y el melodioso sonido de los violines, por un momento me transporta con los sonidos de la marimba a danzas folklóricas pero como ejecutante es una muy buena pieza para inspirarte un montaje.
Creo que el sueño de todo intérprete es bailar con música en vivo y claro con una orquesta en vivo es extremadamente sensitivo, sentir las hondas de las cuerdas, alientos en la piel y dejarte llevar, fluir y ser una con el vals es una experiencia mágica que trasciende empáticamente en el espectador.
Se baila cadenciosamente, con contacto de manos, formando círculos, desplazamientos, cruzamientos de manos, figuras corporales armonizadas con los tiempos de la música, cuando me ha tocado la experiencia de bailarlo o montarlo la música me guía para crear e inventar los pasos siguiendo el ritmo de la música, cada coreógrafa (o) le pone su estilo, sus pasos, ahora con la tecnología, implementos, vestuarios, la innovación es infinita y retadora al mismo tiempo.
Como antes se mencionaba el nombre de este baile deriva de la palabra alemana walzen hay Dios mi sangre mexicana alemana arde de nuevo, otra coincidencia que me hace toparme con mis otras raíces. Iniciaron en Viena, Austria, Alemania, Francia, en el viejo continente bailándose en acontecimientos sociales, posteriormente en América, hasta la actualidad donde se continua utilizando el vocablo vals pero ahora acompañado del XV años donde nos sitúa en un baile de presentación a la sociedad de las futuras jovencitas en donde las familias invierten grandes cantidades de su capital en este evento, existen otras familias que deciden viajar o no invertir tanto en este paso, pero por lo general se continua realizando muy a menudo en nuestro país, en donde ya no es tan tradicional y se rompen parámetros clásicos abriendo paso a la modernidad de las nuevas ideas y nuevas sensaciones.
Hoy en día hasta se dan platicas en los templos católicos de los que significa el paso de dejar de ser niñas e iniciar con el proceso de ser mujer en donde se les dan temas de formación y valoración humana.  Para mi acompañar a una quinceañera es mágico pues busco ayudarla a plasmar sus sueños e ir mas allá de sus expectativas y deseos, encausando sus ideas y energía cuajándolas estéticamente a través de diferentes géneros de la danza, en una ocasión monte una coreografía con la música del grupo mago de oz y otra en donde la quinceañera escogió a la música de Metálica. A continuación comparto una reseña sobre la tradicional fiesta de los XV años en México.
La fiesta de XV años en México.
Precisamente esto fue lo que me atrajo al decidir este tema, ya que en ocasiones monto vals de XV años y saber un poco mas sobre sus orígenes complementa mi acervó cultural, les comparto estas lineas que explican un poco este ritual.
Uno de los eventos sociales en algunos países de América, es la celebración de aniversario número 15 de las jóvenes mujeres integrantes de cada familia, para ello se realiza una misa de “Tedeum” (agradecimiento) y un banquete con la mayor fastuosidad posible que culmina en un baile; este evento esta cargado de simbolismos sociales y emocionales.
La celebración de los 15 años, es un ritual de iniciación social, inspirado en los bailes para debutantes de las sociedades de la nobleza inglesa y la alta burguesía francesa del siglo XIX, en los que las jóvenes (normalmente de 14 a 16 años), asistían a su primer presentación en sociedad, la cual era clave para el futuro de las chicas: su actuación y desenvolvimiento, así como la posición social de los padres, le aseguraban conocer hombres con fines matrimoniales.
A partir de los primeros años del siglo XX, se acostumbro en México la celebración de "temporadas de baile", promovidas por las clases altas del porfiriato, dichos eventos fueron reproducidos por las clases menos favorecidas, con algunas variantes: en lugar de una temporada de eventos, se realiza una fiesta que celebra el cumpleaños número 15 de una joven, dicho festín retoma mucho de los elementos de los eventos de la "alta sociedad", incluyendo los propios, entre ellos el inicio de la celebración con una misa de agradecimiento, un "primer baile" de la chica, normalmente con su padre, el cual "la presenta" ante la sociedad (amigos y parientes de la festejada) y oficialmente le da el carácter de "mujer", así como la ejecución de una coreografía, más o menos complicada, denominada genéricamente como vals (aunque el nombre proviene de los salones de baile de Austria, no siempre se trata de este género musical, normalmente abre con una "entrada" ejecutada con La Marcha Triunfal de la opera Aída de Giuseppe Verdi, seguida por el propio vals, el cual puede ser sustituido por una pieza melosa, últimamente se ha popularizado "tiempo de vals" interpretado por el cantante pop Chayanne, después de un cambio de vestuario, se ejecutan otras coreografías con ritmos diversos como cumbias, música "disco", norteña, etc.), la quinceañera es acompañada por un grupo de "chambelanes" (que imitan a los cadetes austriacos) y damas de honor, los cuales (al igual que las piezas a ejecutar) son elegidos por la propia festejada, la invitación a participar, marca jerárquicamente, los afectos e intereses de la joven.

Simbología y valores: La fiesta de 15 años representa, en primera instancia, un acto ritual de iniciación social para las mujeres, la imaginaría y representación de la joven en este evento, destacan el inicio de su vida adulta, envuelta en un hálito de discreta sexualidad cándida, así como la aceptación de los padres y el resto de la sociedad de los nuevos intereses de la muchacha, como el relacionarse emocionalmente con jóvenes, mayor independencia y aceptación de responsabilidades.

Para la familia de la festejada, representa una posibilidad de demostrar a su grupo social su capacidad y nivel económico, el cual es exhibido en la calidad y costos del festejo. Por otro lado, refirma lazos afectivos y sociales a través de los "padrinazgos", los cuales, cooperan con algunos de los gastos (además del padrino principal, que la acompaña durante la misa, existen padrinos que proveen recursos específicos, como el padrino de vestido, de zapatos, de las bebidas que se ofrecerán en el festejo, etc.), por supuesto, a mayor número de padrinos, desmeritará el esfuerzo de los padres y será criticado por los invitados.
La fiesta de quince años y el concepto de quinceañera ha sido muy criticado por algunos grupos del feminismo y de defensores de los derechos de la mujer quienes argumentan que el festejo reafirma el concepto de mujer-objeto sexual ya que gran parte de su simbología promueve "la pureza femenina", los valores de obediencia y moderación, ya que gran parte de los consejos que reciben las jóvenes de parte de los sacerdotes, padres y padrinos le advierten sobre los "peligros" que conllevarían el comportarse de forma independiente y al ejercer su sexualidad, contrario a los rituales de iniciación de los hombres, en los cuales justamente se promueven estas conductas.

Elementos y espacios: Básicamente existen dos espacios de la celebración: la iglesia donde se celebrará la misa de agradecimiento, y el espacio donde se desarrollará el festejo, éste variará dependiendo de las posibilidades, pudiendo ir desde la casa de la familia, el patio común de la vecindad, la calle (la que normalmente es cerrada al tránsito vehicular) o un jardín privado y más comúnmente, un salón de fiestas.

La quinceañera es ataviada con un vestido inspirado en aquellos utilizados en los bailes europeos, aunque muchos son reminiscencias del vestuario las princesas de las películas de Walt Disney, diosas griegas o damas de la corte de Luis XV, el común denominador es la fastuosidad y originalidad del vestuario, así como resaltar la "cándida sexualidad" antes mencionada; el vestuario es completado, normalmente, con zapatillas (las más populares son de chaquira nacaradas, las de plástico transparente, imitando cristal o de raso blanco o rosa), guantes en conjunto y un collar con una imagen religiosa, obsequio del padrino que representa su pureza. Las damas de honor llevan vestidos similares, aunque menos llamativos, y los chambelanes con Frac o traje formal.
Otro elemento importante es el juego de copas, con las que la quinceañera, los padres y padrinos celebrarán "el primer brindis", profusamente adornadas, las que servirán con recuerdo para la festejada, asimismo, un Bouquet de flores, normalmente realizadas en cera con arreglos de encaje.
Los elementos más sociales son las invitaciones, los recuerdos y los centros de mesa (arreglos de flores artificiales que son ofrecidos a los comensales como recuerdo).

El ritual: Inicia en la madrugada, con una serenata en casa de la quinceañera, normalmente con un grupo de mariachis o un trío, que interpretan "las mañanitas" y temas alusivos al "paso de niña a mujer" que ese día vivirá; a este evento sólo asisten los familiares y amigos más cercanos, así como los padrinos; más tarde se celebra la misa de agradecimiento (Te Deum), para ello, la iglesia es adornada con flores y una alfombra roja, al ser México un país predominantemente católico la misa tiene un significado especial, durante la ceremonia el sacerdote hace continuas recomendaciones directas a la festejada y a sus padres y padrinos para preservar su “dignidad, decencia y pureza”; en muchas comunidades del país se acostumbra que el recorrido entre la casa de la quinceañera y la iglesia se realice a pie acompañada de familiares y amigos, también se acostumbra hacer el recorrido en un coche antiguo o en una carroza en forma de calabaza, inspirada en la película la cenicienta de Walt Disney un automóvil antigua o uno lujoso, siendo el máximo, una limusina adornada.

La Fotografía: Al terminar la misa, la siguiente parada en el recorrido será en un estudio fotográfico, donde la festejada se tomará "la foto", existen estudios fotográficos especializados en este tema y cuentan con una serie de escenografías alusivas a la imaginaría del evento (castillos alemanes, bosques mágicos, salones imperiales, etc.).

El Banquete: Siendo la parte más importante del festejo, es la más adornada y fastuosa, el lugar donde realizarlo dependerá de las posibilidades de los padres: el patio de la casa o vecindad, la calle donde viven, la cual es cerrada al transito y habilitada como comedor y pista de baile, también puede ser un salón o un jardín alquilado. Sea cualquiera, se coloca una mesa de honor donde se sienta la joven con sus padres y padrinos, alrededor de ella el resto de los invitados; el primer acto lo inician el padre y el padrino quienes realizan el “brindis” en honor a la quinceañera y dan sendos discursos festejando, aleccionando o previniendo sobre los futuros peligros a los que deberá enfrentar en su vida adulta.

El Vals: Es el punto culminante de la celebración, aquí la festejada en compañía de un grupo de amigos “los chambelanes” y amigas “las damas de honor”, ejecutan una coreografía inspirada en los bailes de las cortes imperiales, la cual han ensayado desde meses atrás, instruidos por un coreógrafo profesional; aunque el cuadro de baile lleva el nombre de “vals” muy rara vez se ocupa este género para la danza, normalmente se interpreta la marcha triunfal de la ópera Aída de Verdi, piezas de Richard Clayderman o el cantante Chayanne, esta representación se completa con otros números conocidos como “la disco” (música anglosajona bailable), “la norteña” (se refiere a los ritmos del norte de país como la polka, música de banda o “la cumbia” (música afroantillana originada en colombia). Actualmente algunas empresas dedicadas a “montar la coreografía” del vals ofrecen el servicio de chambelanes: bailarines profesionales especializados en este tipo de eventos, lo que en si ya conforma un oficio.

En ciertas regiones particularmente en Monterrey,Nuevo León,México y su área metropolitana es muy común utilizar el ballet coreográfico que acompaña a la Festejada a bailar un mix de música moderna.

El Baile y las quince rosas: Después del Vals, se procede a servir la cena y a la apertura de la pista, la cual es realizada por la quinceañera, quién baila primero con el padre, después con el padrino, los familiares y amigos, en algunas zonas del país se acostumbra que los primeros quince varones que bailen con la festejada le obsequien una rosa, lo que representa cada uno de los años celebrados; después, una vez realizada “el primer baile” el resto de los concurrente pueden acceder participar; el baile es normalmente amenizado por un conjunto musical, un “sonidero” o bien un DJ (Disc Jockey) que además de las tornamesas y la música grabada, hace las veces de maestro de ceremonias.

Vals "La última muñeca": En México se usa que la festejada baile el vals de "la última muñeca" la muñeca generalmente es de porcelana y la entrega el papá de la quinceañera cuando bailan el vals. Esta acción es un símbolo que muestra que la muñeca es la última que ella recibirá.

El recalentado: En algunas ciudades del interior, así como en poblaciones rurales, se acostumbra alargar las celebraciones con un desayuno o comida en el que se sirven los alimentos sobrantes del banquete de la noche anterior o bien platillos regionales, para tratar la resaca de los invitados y convivir un rato con los familiares y amigos que normalmente no radican en la ciudad, antes de que éstos últimos partan a sus lugares de residencia. Esto es conocido como el recalentado.

Padrinos: Hay padrinos de: dije, anillo, aretes, zapatillas, esclava, reloj, cojin, decoración de iglesia o salón, arreglo de mesas y sillas, automóvil, biblia, vestido, pastel, reposteria, fotos, video, invitaciones, proyector y pantalla, música, sonido, flores, último juguete, adorno de recuerdo, álbum de fotos, álbum de firmas, regalo sorpresa, damita de pétalo, salón y paloma.

viernes, 1 de julio de 2011

LA ENSEÑANZA DE LA DANZA EN EL MEXICO ANTIGUO

http://moblog.whmsoft.net/es

MIGUEL COVARRUBIAS

Entre los aztecas, no todas las danzas eran de carácter mágico o religioso; en no todas las crónicas hay menciones de danzas de placer, y el mismo Motolinia dice que netotiliztli "quiere decir propiamente baile de regocijo con que se solazaban y tomaban placer los indios en sus propias fiestas, así como los señores y principales en sus casas y casamientos". Tal vez de netolli se deriva la palabra "mitote" que usaban los españoles para las fiestas indígenas, palabra que se ha incorporado a nuestro idioma como sinónimo de bullicio, aunque en el diccionario náhuatl de Molina de 1571 aparece la palabra mitotía para bailar y danzar. Motolinia aclara que otra palabra que emplearon los españoles para las danzas indígenas: areyto, era de origen antillano.
La organización del aprendizaje de la danza y de la música nos da una idea de su importancia dentro del mecanismo del estado; Durán cuenta que había academias especializadas de danza en los centros importantes de Tenochtitlan, Tezcoco y Tlacopan. La "Academia de la Danza" de la gran Tenochtitlan estaba ubicada "en donde son ahora los Portales de Mercaderes, junto a la cerca grande de los templos", es decir, por "El Centro Mercantil". Estas academias tenían horarios fijos que eran observados con gran puntualidad por los jóvenes alumnos, muchachos y muchachas, guiados siempre por ayos, ancianos de su mismo sexo, que los recogían en sus casas para llevarlos a la escuela, cuya principal misión era vigilar su buen comportamiento en todas ocasiones.
Los alumnos esperaban en cuartos separados para hombres y mujeres la hora de clase; los músicos empezaban a tocar en el patio, lo que servía de señal para que los muchachos salieran y escogieran pareja entre sus conocidas. Los maestros enseñaban los pasos con mucho esmero, manteniendo un orden y una disciplina asombrosos, y el alumno que se atrasaba para aprender algún paso difícil era retenido hasta que el maestro quedara satisfecho, frecuentemente hasta muy avanzada la noche.
Sahagún no da un dato más, el nombre de la escuela: Mixcoacalli, literalmente "Casa de la Vía Láctea", donde se reunían los cantantes, los músicos y los bailarines, maestros y discípulos, de México y Tlatelolco. Frecuentemente el emperador visitaba la escuela, cuando quería ver bailar u oír algunos cantos nuevos. Los nobles y señores tomaban un vivo interés en la escuela "para regir bien el reino" y cuidaban que los bailarines, músicos y cantantes estuvieran bien alimentados, bien vestidos, y que los músicos tuvieran los mejores instrumentos. Ellos mismos acudían a enseñar los pasos, participaban en las danzas y dictaban los temas de los cantares.
Durán nos dice que la escuela tenía su dios, una estatua de piedra que por su descripción es indudable que se trata del famoso Xochipilli del Museo Nacional de Antropología. Durán lo describe con los brazos extendidos en posición de danza, con las manos agujeradas para colocarle ramos de flores y plumas preciosas. Tenía su nicho especial, pero a veces se le bajaba al patio para colocarlo junto a teponaztli.
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Xochipilli o Macuixochitl, el Apolo mexica, era el principal dios de la danza, así como de todo lo que significaba placer -de la música, del canto, de las flores, de la alegría y del amor- y constituía con su mujer Xochiquetzal la pareja divina más popular del panteón mexica. había otros dioses de la danza: Ixtliton, "El Negrito", hermano de Xochipilli, y Ueuecoyotl, "Coyote viejo", que aparece en el Códice Borbónico dirigiendo la danza, personificado por un bailarín enmascarado suntuosamente vestido. Algunas de estas deidades de la danza llevan al cuello una insignia especial, el oyoualli, en forma de coma o de uña de felino perforada al centro.
La música que acompañaba las danzas era aparentemente mucho más compleja de lo que la simplicidad de sus instrumentos sugiere, y consistía de conjuntos corales con un fondo rítmico o acompañamiento de percusiones en el que era básica la combinación del gran tambor vertical, el ueuetl, y el gong de madera con dos tonos, el teponaztli.
La música que acompañaba las danzas era aparentemente mucho más compleja de lo que la simplicidad de sus instrumentos sugiere, y consistía de conjuntos corales con un fondo rítmico o acompañamiento de percusiones en el que era básica la combinación del gran tambor vertical, el ueuetl, y el gong de madera con dos tonos, el teponaztli. Esta combinación todavía se usa en algunas fiestas indígenas especialmente en la zona Puebla-Tlaxcala, agregándole un instrumento de viento la "chirimía", especie de oboe primitivo de origen europeo. Según los cronistas los tocadores de ueuetl empezaban a tocar un ritmo lento, y bajo que iba cambiando a través de la danza, aumentado el volumen poco a poco, variando y acelerando los ritmos. El ueuetl prehispánico se tocaba, no con baquetas como se hace hoy, sino con las manos, lo que permitía obtener modulaciones más finas de la calidad del sonido. El teponaztli se tocaba con dos baquetas con un extremo amortiguado con hule, y actuaba según Motolinia, como contrabajo. Había además otras percusiones: sonajas, raspadores y carapachos de tortuga, que se usan todavía en el Istmo de Tehuantepec, y se tocan con unos cuernos de venado para producir dos tonos, una especie de teponaztli primitivo. Otros instrumentos que se usaban en las danzas eran las trompetas como las de los frescos de Bonampak, o de grandes caracoles marinos, las ocarinas y silbatos, y las flautas de carrizo, de hueso o de barro. desde las más simples a algunas dobles y cuádruples, que revelan un sentido muy complejo de la armonía. La base de la gran música para danza era hábil manejo de conjuntos corales; había cantares de guerra, de amor, de loor a los dioses y a los señores, y todos los cronistas insisten en que todas las danzas iban a compañadas de coros que asombraban a los españoles por su disciplina y perfección. Samuel Martí (Música de las Américas, Cuadernos Americanos, Año XI, Nº 4, Julio-agosto 1950) ha demostrado que la música prehispánica tenía un sentido muy desarrollado del ritmo, melodía, armonía, de los matices y la modulación.
En todo el mundo la danza aparece desde los principios de la cultura humana y es natural que en México se manifiesta aún en las culturas más antiguas. Existen interesantes representaciones de danzantes desde las épocas más remotas que conocemos. En Tlatilco, perteneciente ala cultura preclásica o "arcaica" del Valle de México, fechada hacia 140 A. C., hay innumerables figurillas de barro de bailarines con máscaras, sonajas en las manos y lo que parecen ser cascabeles que les cubren la piernas que sugieren las tenabares de los yanquis; hay bailarinas gordas, con los brazos y la cabeza descoyuntadas en posturas violentas y con faldillas de fibra como las de las bailarinas de Polinesia, algunas con grandes resplandores atados a la espalda. De Colima, tal vez de la época "arcaica", hay grupos de figuritas de barro que representan danzas circulares de hombres y mujeres alternados abrazándose, que bailaban el círculo alrededor de los músicos que tocan sonajas y golpean el suelo con unos palos.
http://www.geocities.ws/rvelaz.geo/bonampak/lek.html
Los Mayas nos dejaron muchas representaciones de bailarines, pintadas en murales, modeladas en barro, o talladas en piedra en bajorelieve en las estelas. Bien conocidas son las escenas de danzas con disfraces de animales: cangrejos, iguanas y lagartos y el gran ballet en las escaleras de un templo con bailarines fastuosamente vestidos de los frescos de Bonampak. La estela 9 de Oxkintok en Yucatán, muestra un par de bailarines, uno de ellos, un viejo en una postura típica de las danzas de Indochina. Hay figurillas de barro en el Museo Nacional de Guatemala, y el fragmento de Jaina, Campeche, reproducido aquí en posturas elegantes también sugestivas de las danzas de Cambodia y Siam. Las famosas "cabecitas sonrientes" de Veracruz pertenecen a figuras de barro huecas que representan adolescentes en posturas de danza, con los brazos en alto y manos extendidas, a veces llevando sonajas. Hay muchas representaciones de danzas en los Códices, principalmente en los mexicas, el Códice Borbónico es una verdadera mina de información sobre los trajes y danzas ceremoniales de Tenochtitlan.

MIGUEL COVARRUBIAS
HISTORIA DE LA DANZA EN MEXICO
VARIOS AUTORES

CULTURA MIXTECA

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA


Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño
Escuela de Artes Plásticas
(Claustro de Santa María de Gracia)



LA DANZA EN LAS CULTURAS DEL MUNDO
CULTURA MIXTECA
Nivelación en Licenciatura en Artes Escénicas



Rosa Sierra Luz Evelia
“Las danzas han sido procedimientos rituales de la religión y de la magia para propiciar y dominar la voluntad de las potencias misteriosas.” Fernando Ortiz

Cultura Mixteca

Cultura mixteca es un término que designa a una cultura arqueológica prehispánica, correspondiente a los antecesores del pueblo mixteco, que tuvo sus primeras manifestaciones en el Preclásico Medio mesoamericano (ss. XV-II a. C.) concluyó con la conquista española en las primeras décadas del siglo XVI de la era cristiana. El territorio histórico de este pueblo es la zona conocida como La Mixteca (Ñuu Dzahui en mixteco antiguo), una región montañosa que se encuentra entre los actuales estados mexicanos de Puebla, Oaxaca y Guerrero. Los mixtecos habitaron una zona montañosa llena de nubes en la parte occidental del estado. Eran vecinos de otras tribus menores como los amuzgos, tlapanecos, chocho-popolocas y triques.

Su religión era politeísta. Adoraban al Sol, a Quetzalcóatl, Hituayuta y otros dioses. Además de la veneración a los animales. De acuerdo con la información que se ha obtenido de los documentos pictográficos producidos por este pueblo, la proveniente de fuentes históricas coloniales y del análisis de la evidencia arqueológica, se puede decir que comparte con otras religiones mesoamericanas algunos rasgos muy característicos, entre ellos, la creencia en un principio dual primigenio que dio origen al mundo como se le conoce. Otro rasgo común entre la religión mixteca y el resto de las religiones mesoamericanas es la creencia en que el mundo ha sido creado y destruido en varias ocasiones. De acuerdo con el Códice Vindobonensis, Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de Puma crearon a los primeros seres del mundo, los ñuhu, que ayudaron a ordenar el mundo. Todos los seres de la primera creación fueron petrificados cuando el Sol —venerado en la Mixteca con los nombres de Yya Ndicahndíí y Taandoco—. Los ñuhu encarnaban a los elementos mismos de la naturaleza: el fuego, el viento, el agua, la tierra, la vegetación, la fauna. Como se creía que algunos de ellos se refugiaron en las cuevas para no ser petrificados, uno de los elementos distintivos de la religión mixteca era el culto a las montañas y en las cavernas. Algunas de ellas eran —y siguen siendo— destino de peregrinaciones piadosas de los mixtecos, entre las más conspicuas de estas galerías subterráneas se encuentran las grutas de Chalcatongo en la Mixteca Alta, donde se encontraba el santuario de Nueve Hierba, la diosa de la muerte de los mixtecos.
La ciudad más importante de los mixtecos fue, sin duda alguna, Mitla. A pesar de que no es muy grande, destaca dentro de la arquitectura del México prehispánico por la decoración de sus edificios con elaboradas grecas hechas con mosaicos de piedras cortadas de tal manera que ajustan perfectamente, donde vivieron sus principales jefes y sacerdotes, hasta entrando el siglo XVI.
La música, el canto y los bailes fueron elementos muy importantes en la vida de los antiguos habitantes de México. Las grandes fiestas religiosas se celebraban con cantos y danzas. Donde sus instrumentos  musicales que usaron fueron: sonajas, raspadores, caracoles y dos tipos de tambores.
 

Danza y vida

“La música y la danza son dos de las manifestaciones de la vida humana que mejor reflejan las expresiones externas de una cultura, los sentimientos religiosos y los perfiles éticos y sociales de un pueblo. La danza es el ritmo percibido visualmente, y nació de la observación de que el ritmo mismo es el elemento fundamental del movimiento universal: el cosmos se encuentra en constante movimiento rítmico. Desde galaxias y planetas hasta el funcionamiento del cuerpo humano, el ritmo aparece constantemente gobernando el movimiento y la vida. Ésta también sigue un ciclo rítmico de nacimiento, juventud, madurez, vejez y muerte.”(Arenas)
Como en todos los pueblos alrededor del mundo, la danza simboliza alegría, defunción, nacimiento, triunfo y demás emociones que inundan a un pueblo. Los mixtecos no son las excepción y aunado a sus creencias religiosas, su tributo a la naturaleza las expresiones dancísticas que aun se encuentran el diferentes pueblos de la mixteca y su extenso territorio, la conquista de los españoles a nuestras tierras, marca un parte aguas en su forma de ver la vida, de vivirla y de hacer danza. Sella en el inconsciente colectivo de hoy y en el consciente de los habitantes que lo experimentaron en carne propia, las formas de expresión y de las posiciones que se adquieren con la llegada de los hombres que les sometieron a transformar su cultura.
Existen múltiples formas de hacer una danza que lleva el mismo nombre en la región mixteca, los originarios de cada pueblo dicen tener la verdad y que su danza tiene mejores y más atributos que las de los vecinos, por ejemplo la Danza de los Chilolos es originaria de San Miguel Tlacotepec. “Las personas grandes cuentan que algunos habitantes de San Miguel Cuevas se llevaron documentos donde estaba escrita la historia así como la música, es entonces  que la vestimenta y la música fueron mejoradas y se dice que es mucho mejor que en los otros sitios”. (correo mixteco, 2008)
En esta región existen un numeroso y diverso mundo de danzas, en la mayoría de ellas su discurso está basado en la conquista de los españoles o la llegada de los franceses como son: La Danza de la Pluma, Danza de los Tocotines, Danza de los Diablos, Danza de los Rubios, Danza de los Chareos o Moros y Cristianos, Danza de las Mascaritas, Danza del Macho o Tuno, Danza de Tecuanes o Tecuanis, Danza de los Chareos y la famosa Danza de la Pluma o de la conquista,  además de las Danzas donde se imitan algunos animales como la Danza de la Tortuga y la Danza del Tigre.
Pantalones claros, cintas de colores, paliacates… Las danzas de la región mixteca están cubiertas de telas, mucha tela de colores y espejitos en ocasiones, no vemos torsos desnudos ni plumas gigantescas que nazcan de un penacho, la indumentaria es recurrente en las ropas holgadas y sobrepuestas en los intérpretes.
Es este espacio, citaremos sólo algunas de estas danzas como representativo de la cultura mixteca.
“Los bailes y danzas de la Costa Sur del Pacífico mexicano tienen raíces universales, ya que conjugan la experiencia cultural de indígenas, españoles y negros reunidos por los acontecimientos históricos en esta región. Se cuenta con múltiples relatos y descripciones de estos bailes; algunos se refieren a la seducción de su contenido y otros al ritual que los requiere. La danza es el clímax de la fiesta del pueblo, con ella se transforma su voluntad en movimiento.” (David, 1996)

Danza de las Mascaritas
 
“Pantalones con franjas coloridas en colores  naranja, blancos  y verdes, sombreros con plumas coloridas en colores llamativos portados sobre hombres humildes , hombres de pueblo, tan sagaces como el viento y tan místicos como la espesura de las nubes, ¿será por ello que los mixtecos son considerados así?...”(Santos, 2009)  Esta danza recrea la historia de los soldados franceses que llegaron a esas tierras y al no encontrar oposición fueron  avanzando por el estado acampando en el valle de Oaxaca, pasados los días, el desencanto de no encontrar pelea, los franceses para distraerse se pusieron a danzar en sus campamento recordando los bailes franceses de moda, una de ellas las cuadrillas, algunos soldados  representaban y vestían como unas damas durante la ejecución de sus baile para darle un toque femenino y coqueto, acompañado de  silbidos, tarareos  y la instrumentación con lo que podían de su base. Los indígenas mixes los miraban desde el alto del monte, al fin de la partida de los invasores, salieron de sus guaridas para celebrar no haber perdido sus tierras, además en tono de mofa, arremedaban a los anteriores bailadores en el mismo sitio, repitiéndolo  en cada festival como parodia, hasta que  fue absorbida y remembrada dentro de  sus costumbres. De uno u otra manera los franceses dejaron huella en la mixteca y repetir lo que ellos hacían con sus listones en las cuadrillas es sólo un ejemplo de la invasión callada.
La vestimenta que utilizan para representar esta Danza de las Mascaritas, en los hombres consiste en una blusa o camisa negra de manga larga combinada de dos colores llamativos, un calzoncillo tipo francés en la misma combinación, medias a la altura de las pantorrillas, zapatos negros, paliacate rojo, una máscara de tela en combinación con su ropa, cascabeles y espejos pegados a la ropa con un sombrero de palma con plumero y espejo pegados del lado derecho. La mujer es representada por un vestido plisado de tela estampada o floreada, medias, zapatos negros, paliacate rojo, máscara en combinación  al color de su pareja, espejos colocados al vestido, sombrero de palma con plumero y espejo colocado al lado izquierdo. Agregando  a este baile la granada el cual consiste en un poste  con una figura de manera en la parte  superior , de 2.5 metros de altura del cual prenden distintos listones  de colores que son tejidos durante el baile, acompañándoles los “cachudos”  que representan a los espíritus burlones  haciendo tronar sus  chirriones o chicotes la  coordinación  de la danza la lleva un director el cual hace resonar el silbato para indicar los cambios  haciéndola  acompañar por la música de mandolina y guitarras. Esta danza está integrada por una marcha militar, que se toca al inicio y fin de la interpretación, y por siete sones: los Molinetes, los Callejones, la Granada, los Pabellones, la Cadena, el Caracol y la Culebra. El ritmo de la música tiene un marcado aire de cuadrilla de influencia francesa pero con sabor indígena, sumamente alegre, sin repetir las melodías ni una vez.

Danza de los Diablos
 
Juxtlahuaca es sólo uno de los muchos sitios donde se baila esta danza, en este caso se expondrá la forma de hacerlo en Santiago Collantes, que es representada en forma diferente a la de Justlahuaca. 
Aquí, en Santiago Collantes, la Danza de los Diablos es un ritual dedicado al espíritu del Dios Negro Ruja, a quien honraban y pedían ayuda para liberarse de sus duras condiciones de trabajo, es por eso que al inicio de la danza se le invoca con respeto y reverencia.
Actualmente el concepto de adoración al Dios Ruja se ha reducido y sustituido por la veneración de los muertos, por lo cual se baila únicamente en el ritual católico de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, los días 1 y 2 de noviembre. En un principio se acostumbraba que los danzantes recorrieran las casas donde había altares de muertos, en donde bailaban y comían. Luego se iban por las calles del pueblo hasta llegar a la calle principal encontrando finalmente un árbol frente al Palacio Municipal, que era el punto de reunión de toda la comunidad.
La danza se interpreta por un grupo de entre 16 y 20 personas que son todos los diablos, el jefe de éstos y la Minga, todos son danzantes masculinos. La influencia de los sonorenses es notoria tanto en el vestuario como en la ejecución de la danza. Los diablos se visten con ropas gastadas y rotas, en su mayoría de color café con flecos en los bordes. Usan paliacates rojos en diversas partes del cuerpo: en una mano, en la cintura en el cuello o en la cabeza. Todos llevan una máscara de madera con una cornamenta y pelo de crin y cola de caballo a manera de barba. El jefe de los diablos utiliza chaparreras y binza. La Minga usa una blusa tejida con un rebozo sobre los hombros, y una falda con flecos en la cintura y encajes blancos. Sostiene siempre una muñeca que representa a su hija.
En el desarrollo de la danza los diablos forman dos hileras. El jefe, junto con la Minga, bailan hacia atrás y adelante del espacio que queda en medio. Los pasos son rápidos y violentos. Frecuentemente se agachan para después pararse súbitamente, giran y se agachan nuevamente. En otras ocasiones realizan giros y rotaciones zapateando con fuerza el piso, cada vez más rápido de acuerdo al ritmo de la música.
El vestuario que utilizan, combinado con la altura y fortaleza de los negros, hace que den un espectáculo impresionante. En la región donde se practica la danza las madres cuidan a sus hijos pequeños cuando ven a los diablos recorrer las calles, ya que temen que se los lleven.
Una particularidad interesante es el tipo de instrumentos que se usan en la interpretación de la música de esta danza: una armónica, una quijada de res y un "teconte" (especie de tambor con el que se producen sonidos rítmicos por fricción de una vara larga con la piel que lo cubre).


Danza de la Tortuga

Los estudiosos de la danza autóctona mexicana han descubierto constantes en danzas de regiones diferentes del país. La referencia a la tortuga es una de esas constantes, sobre todo en las zonas costeras. La intención de la Danza de la Tortuga que se practica en la Costa es ridiculizar el dominio español y rememorar la explotación que se hizo de los esclavos negros durante la Colonia. El control y la estricta disciplina impuesta por los españoles hacia los negros se representa con el látigo que lleva en las manos el Pancho, el capataz que reprime a sus compañeros de raza después de haberse ganado la confianza del amo. La Minga es la mujer del Pancho, es alegre y coqueta, por lo que constantemente es objeto de piropos que enfurecen a su pareja, quien la castiga con golpes, al igual que a todo aquel que se haya atrevido a abrazarla o besarla.
Durante el desarrollo de la danza la Minga ofrece a su "hija" a las personas del público, al elegido se le pide que abrace a la muñeca que representa a la supuesta hija; si la persona no la toma, la Minga grita llamando al Pancho para que castigue a quien se atrevió a despreciar a su hija, y si la persona toma la muñeca llega el Pancho inmediatamente para reclamarle el que tenga a su hija en brazos y acusándolo de "tener que ver" con su mujer, por lo que le impone un castigo. El castigo consiste en bailar con la Minga; si no quiere bailar tiene que deshacerse de un objeto personal o dar una aportación económica para no ser castigado. Las aportaciones son usadas al final de la danza en la adquisición de licor para los danzantes.
La tortuga danza alrededor del resto de los personajes simulando un desove en la parte final de la danza; el danzante que interpreta al animal deposita en el suelo huevos de tortuga, el Pancho los toma para ofrecerlos a alguna personalidad invitada al festejo.
El vestuario que se utiliza es el siguiente: el hombre se cubre la cabeza con dos paliacates poniéndose sobre ellos una máscara y un sombrero, su camisa y pantalón son prendas viejas, rotas y remendadas, también usan huaraches; la mujer, además de los paliacates y la máscara, lleva sobre su cabeza una mantilla, su vestido es largo y floreado, cubierto con una manta de encaje negro, en los pies usa medias y huaraches; el Pancho lleva sobre su pantalón chaparreras de vaquero, reata, cuerno de vaca al hombro y una binza en la mano, además de botas con espuelas; la Minga es la única del grupo de mujeres que lleva peluca, vestido largo y rebozo cruzado sobre su pecho, en los brazos lleva la muñeca que representa a su hija, usa medias y zapatillas. El danzante que interpreta a la tortuga carga un caparazón hecho con un bastidor de madera y forrado de tela.
Danzan catorce hombres, siete de ellos disfrazados de mujeres; también el Pancho, la Minga y la tortuga son personajes interpretados por hombres. La danza consta de siete sones que no varían mucho en la música, pero sí en los pasos. La música es interpretada por instrumentos de viento.



Danza de los Tejorones
 
La danza de los Tejorones es representada principalmente en época de Carnaval. Los danzantes se cubren con máscaras y vestidos con oropel; algunos representan papeles característicos que los enfrentan a otros personajes: el tigre, la vaca, el perro y la María Candelaria (mujer de los tejorones). Van cubiertos con ropas gastadas, llevan en la cabeza un cono cubierto con plumas de gallo. La máscara del tejorón es humanoide, con rasgos negros o blancos.
Cuando se representa la danza en el Carnaval, los danzantes van llegando uno tras otro al centro del pueblo mientras el público hace un círculo alrededor de ellos con temor a sus reacciones. Las agresiones de los tejorones son de todo tipo: insultan, ridiculizan y atrapan hombres y mujeres pasando por alto tabúes sexuales. Las autoridades también tendrán que soportar sus insultos, incluso los hombres viejos, sin perder la calma. Como todos los bailes de Carnaval, rompe con las normas y da rienda suelta a los instintos sexuales.
Los tejorones llevan en la mano una sonaja, utilizan también escopeta, machete, matraca, pistola y lazo. El tigre es el centro del grupo, algunos conjuntos de tejorones hacen retratos satíricos de las autoridades.
El tigre siempre tiene a los tejorones en su contra, representa el mal y lo prohibido, y además es él quien tiene el poder. Su principal atributo es la cola larga que usa constantemente; se masturba y trata de violar a la vaca o algún tejorón, ya sea como hombre o como mujer, imitando un coito heterosexual u homosexual. El tigre salta en todas direcciones, juega con su cola y se enfrenta duramente con la vaca hasta que la pelea termina con la violación de alguno de los dos.
Durante el son del tigre se representa a este animal robándole una vaca a un ranchero, quien al darse cuenta del hurto intenta cazarlo acompañado de su compadre y un perro; finalmente, todos los tejorones atrapan y castran al tigre. Este son es muy similar a la Danza del Tigre, aunque mucho más breve, y se diferencian en cuando se baila el son se hace una denuncia a viva voz de los ladrones de ganado que merodean por la región y que en ocasiones no son castigados.
La Danza de los Tejorones todavía conserva reminiscencias de lo que fue el teatro indígena, pues representa pantomimas con argumentos ingenuos entre otros nada ingenuos pero con mucho significado para ellos, ya sean sátiras actuales sobre personas del lugar  o bien ilustraciones sobre cuentos indígenas tradicionales.

Conclusión
Con sólo una pequeña muestra de las danzas que hasta hoy podemos ver en las localidades mixtecas, dar un paso y adentrarse en la Sierra para sentir que es un salto a través del tiempo, nos forma una idea de lo que se vive en esas comunidades, de cómo pudo haber sido antes de la conquista la vida de un pueblo con las jerarquías claras y con una pasión inmensa a sus creencias así como el respeto a sus orígenes divinos y a la naturaleza.
Las danzas de la región son una mezcla de los oriundos de la región y los que fueron llegando del África y Europa, antes que ellos, es de suponer que le pueblo le danzaba a sus dioses y hacía sus representaciones de animales que conocía o divinizaba, los mixtecos siendo uno de los pueblos más antiguos de Centroamérica y con formas de escritura y lenguaje sofisticados para su época es una de las muchas raíces sólidas que se tienen para no perder la identidad de lo que es una cultura con fuerza divina y naturaleza humana. Mixteco es identificación, es coincidir en lo antiguo y lo moderno, es ver y saber que no es una ventana enorme por donde se mira, sino un espejo grandioso de costumbres que nos mantiene viva a la que se ha convertido hoy en una República.

Bibliografía
Arenas, J. S. (s.f.). Danzas y bailes de la costa Oaxaqueña. Recuperado el 29 de marzo de 2011, de http://www.tomzap.com/danza.html
correo mixteco. (11 de septiembre de 2008). Recuperado el 27 de 03 de 2011, de http://correomixteco.com/noticias/recorriendo-la-mixteca-danzas-de-la-mixteca.html
David, R. (1996). Danzas y bailes de la costa oaxaqueña. Recuperado el 28 de marzo de 2011, de teh oaxacan news: http://folklorico.com/bailes/oaxaca/oax-costa.html
Elizabeth, R. P. (s.f.). monigrafias.com. Recuperado el 29 de marzo de 2011, de http://www.monografias.com/trabajos15/danzas-oaxaca/danzas-oaxaca.shtml
Santos, F. S. (29 de noviembre de 2009). El Piñero de la Cuaenca. Recuperado el 26 de marzo de 2011, de http://www.elpinerodelacuenca.com.mx/epc/index.php?option=com_content&view=article&id=15275:danza-de-las-mascaritas-en-la-mixteca-mantienen-espiritu-danzante-de-los-hombres-de-las-nubes-en-tierra-del-flechador&catid=59:oaxaca&Itemid=9
Links
Video danza de Tejorones
Video danza de la Tortuga
Video danza de Mascaritas (A) (en esta representación no hay listones que trenzar)
Video danza de Mascaritas (B)
Video danza de los Diablos